efecto-yo-yo Se conoce por efecto yo-yo a aquel que, de alguna u otra forma, ya sea de manera directa o indirecta, provoca que la persona recupere el peso que ha perdido tras el seguimiento de una dieta de adelgazamiento.

Conocer las causas que lo provocan y por qué se producen es algo sumamente recomendado, especialmente para todas aquellas personas que se van a someter a una dieta de adelgazamiento para reducir su peso corporal.

¿Cuáles son las causas del efecto yo-yo? ¿Por qué se produce y qué lo provoca?.

¿Qué es el efecto yo-yo?

Como te exponíamos de manera sumamente resumida al comienzo de este artículo, el efecto yo-yo es la recuperación del peso que, una determinada persona, ha ido perdiendo durante el seguimiento de una dieta de adelgazamiento.

Suele ser un problema común conocido por muchos dietistas y nutricionistas, y sobretodo muy temido por todo aquél que desea –o necesita- someterse a un régimen alimenticio.

Causas del efecto yo-yo

Son varias las causas del efecto yo-yo, aunque por regla general tienen un patrón común muy general: la dieta que se ha seguido no ha sido la correcta.

Esto se produce cuando, por ejemplo, se pierde peso de forma muy rápida y luego la persona no se cuida.

También sucede cuando, en una dieta mal equilibrada y “rápida”, lo único que se han perdido son líquidos (por cierto, esenciales y muy importantes para el buen funcionamiento del organismo), y sin embargo nada de grasa.

En cualquier caso, es sumamente habitual que, cuando un sujeto ha perdido la cantidad de peso que debía perder, tiende luego a no mantener una dieta correcta y una alimentación sana, lo que se traduce en que volverá poco a poco a recuperar esos kilos perdidos.

Cómo evitar el molesto efecto yo-yo

Para evitar el efecto yo-yo, lo más recomendable es seguir los siguientes consejos y pautas básicas:

  • Acude a un dietista, el cual te aportará la mejor dieta de adelgazamiento atendiendo a varios factores (como es tu peso original, tamaño, peso que debes perder, posibles enfermedades secundarias…).
  • Sigue la dieta y trata siempre de consumir los alimentos que en ella se indican.
  • Opta por el consumo de líquido en abundancia (cuántos vasos de agua tomar al día). No te olvides de las infusiones adelgazantes y tés.
  • Haz ejercicio físico cada día, o al menos una tres veces por semana durante 30 a 60 minutos.

Una vez finalices la dieta, no olvides seguir alimentándote de manera sana y saludable, optando siempre por alimentos como la fruta y la verdura. No dejes tampoco de hacer ejercicio, y evita siempre que puedas los dulces o productos que pueden llevarte nuevamente a engordar.

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